Tampoco hace falta ir tan lejos, ni en los paises ni en el tiempo, para comprobar lo injustamente que es tratada todavía la mujer.
Ante el temor de ser demasiado reiterativa, me limito a transcribir las palabras de Ban Ki-moon, Secretario General de las Naciones Unidas, al respecto:
"Todos nosotros - hombres y mujeres, soldados y agentes del mantenimiento de la paz, ciudadanos y líderes- tenemos la responsabilidad de contribuir a eliminar la violencia contra la mujer".
"Los Estados deben cumplir con sus obligaciones de prevenir la violencia, enjuiciar a los perpetradores y proporcionar reparaciones a las víctimas".
"Y cada uno de nosotros debe hablar claramente en la familia, en el lugar de trabajo y en la comunidad, de modo que cesen los actos de violencia contra la mujer".
Yo a esto añadiría la consideración que se debe a su trabajo, su maternidad y su capacidad de amar.







