Laura Climent. "Nocturno del Partenón". (Acuarela).
"Quemaré el Partenón por la noche, para empezar a levantarlo por la mañana y no terminarlo nunca" Federico García Lorca. (Libro de Poemas).
Algunos griegos sintieron nostalgia al sacrificar la dracma, una moneda de 2300 años de antigüedad y recuperada en el s. XVIII tras la independencia de Grecia, por un euro sin "pedegree", pero mucho más interesante a la hora de integrarse en una Europa moderna, unida y próspera.
Ahora, ciertos helenos, entre ellos el actual y tambaleante Presidente, sienten nostalgia de aquel ancestral símbolo pecuniario y de una tranquila y humilde vida, sin deudas ni sacrificios impuestos. Y es que a veces pensamos que, de no ser una Europa auténticamente sólida, tal vez se podría sobrevivir sin ayudas, pero sin sobresaltos.
Veremos por donde nos llevan los que mandan y aunque tarde, no haya que reconstruir las naves quemadas.
