Mi vecina Mercé me regaló un cestito de brevas de cosecha propia. Una cosecha que compartió también con otros amigos.
Hay personas muy generosas!
Las brevas y los higos proceden de un típico árbol mediterráneo, propio de suelos secos y de cultivo muy extendido ya desde la época de los Faraones.
En Grecia también era un manjar muy apreciado, siendo la fruta preferida de Platón. El médico Galeno lo recomendaba a los participantes de los Juegos Olímpicos, ya que es un fruto rico en hidratos de carbono, sodio y potasio, por tanto muy apropiado para quienes realizan actividades deportivas.