martes, 17 de febrero de 2015

EL ADIOS DE SERGIO


Laura Climent. "Vista de Penyiscola" (Oleo).

Sergio Blanco, más conocido por formar dúo con Estibaliz, nos dejó el domingo tras una no muy dilatada, pero sí,  fructífera vida.

Su fama como cantante la debe más bien a su esposa y compañera, pero debería permanecer en nuestro recuerdo por otras facetas que han dejado de él un imborrable presencia.
Según manifestaciones de su hija Allende fue persona de una vida ejemplar: luchador incansable, activo y bondadoso, gran artista y mejor padre. Eso explica el vacío que ha dejado en su familia.
Ingeniero de profesión, aficionado al aeromodelismo y sobre todo a la escultura.
De su faceta de escultor nos quedan numerosos ejemplos, algunos de ellos colosales, como la estatua del Papa Luna en Peñíscola,  la del Duque de Ahumada, de numerosos deportistas, artistas y  cantantes, algunas en tamaño más pequeño.

Estibaliz, según su hija Allende, ha quedado muy sola ante la gran persona que fue su esposo. El nunca hizo alarde, ni ensombreció la figura de su mujer con aires de superioridad. Pero ahí, está.
 Es justo que le rindamos un homenaje.


Figura sedente del Papa Luna, obra en bronce de Sergio Blanco.

2 comentarios:

Maite Rubert dijo...

Hola , Laura : siempre pensé que había una gran persona detrás de ese rostro popular . En una ocasión ví una entrevista, que le hicieron en TV, mostrando su faceta como escultor , obra que me dejó sorprendida por su calidad y belleza .
No me extraña que deje un gran vacío . Yo siempre recordaré aquellas canciones que acompañaron mi juventud. Un abrazo.

laura dijo...

Cierto, Maite, a mi me daba esta misma impresión. Por algo Estibaliz siempre estuvo a su lado.