Este monumento en el Valle dei Templi, es el mas poderoso, majestuoso y mejor conservado de todos los templos dóricos de Sicilia.
En sus inicios Sicilia estaba habitada por dos grupos étnicos: los sicanos, (sus habitantes más antiguos) y los sículos (procedentes de Italia). Los griegos fueron los primeros en conquistarla en el s. VIII a.C. y debido a su forma triangular, le dieron el nombre de Trinacrie (tres puntas).
El s. V a.C. señala el apogeo de la dominación griega en la isla. Estos la cubrieron de monumentos espléndidos, hasta tal punto que Siracusa llegó a rivalizar con Atenas.
Tras posteriores invasiones de bizantinos, sarracenos y normandos, Sicilia conoció años de gran poderío económico y cultural, cuyos vestigios en edificios de gran magnificencia, hablan del esplendor de la isla en las siguientes épocas.
Foto tomada en Agrigento, dibujando bajo un calor canicular.